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06/15/2006: "Wilma y Fred"
music: Freddy Flinstone - Hermanos Daltonmood: Un niño vestido de flautista de Hamelin hace más de 25 años...
Ha sito todo un privilegio. Caminar acompañado de una bella Wilma Picapiedra con su traje entallado blanco, su collar de cuencas blancas en el cuello y un improvisado hueso a juego haciendo de pasador de su pelo. Todo un lujo para un fiel seguidor del más grande de los Pedros (con perdón del San), el que nos hiciera salivear con sus brontohamburgesas, hiciera de sacar al dinosaurio un anhelo para los amantes de las mascotas peculiares y describiese la palabra amistad con un simple "enano". Lo dicho, todo un lujo. Pero mayor ha sido mi dicha cuando he visto a mi pequeña Wilma bailar y cantar acompañada de sus diminutos colegas a ritmo de esa canción que nunca se tradujo al castellano y en la que el "DABADABADUUUU" se convirtió en grito de guerra de una generación de epicureos empedernidos, soñadores sonados y vagueras buscavidas, ni más ni menos que la que me recogió y me expulsó por igual. Y como no podía ser de otra manera, ella perfecta. Nadie lo ha hecho ni lo hará mejor con cinco primaveras sobre un escenario lleno de trogloditas. Y es que mi tornado sopla muy fuerte y, no es por que sea su progenitor, pero es que cabila y concluye con una autoridad que miedo me da el día que me pida las llaves de mi mx-5 (el que me compraré cuando me toque una primitiva).
Disfruten ustedes con ese breve instante que llega cuando han pasado dos grupos de mejicanos alevines, los plastas del pon-pon, los de los certificados de idoneidad infantil, las batukas caóticas y chicas y chicos ye-ye. No tendrán una sensación más gratificante que ver a su vastago hacerlo mejor que nadie, siendo el más guapo y el más listo. Y no es pasión de gavilanes...

