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El Escapista - Vivencias en mundos paralelos y tierras alternativas...


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Home » Archives » June 2006 » Do you speak Cacahutense?

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06/29/2006: "Do you speak Cacahutense?"

music: Land of 1000 dances - Version Ted Nuggets
mood: No entiendo nada

Desde mi modesta opinión, es siempre positivo que el conjunto se vea enriquecido por cada una de las partes que lo componen. Y en lo que a cultura se refiere, si cabe un poco más. Gastronomía, expresiones artísticas y las lenguas y dialectos son elementos claves para que un pueblo se matice frente a sus iguales sin perder señas de identidad comunes. Pero mientras el comer y el danzar no nos enfrenta, parece que la lengua se ha convertido en la punta de lanza más afilada que tenemos en esta Piel de Toro para enfrentarnos unos con otros. No cuento con datos estadísticos, y Dios me libre de convertirme en un “argumentador cifrario” de esos que pululan por las tertulias, pero a bote pronto calculo que entre un cuarto y un tercio de la población de este país comparte lengua, algunos por vía materna, otros por vía impuesta, pero el hecho es que para ser alguien en esas comunidades debes conocer, hablar y casi difundir la lengua de los primitivos habitantes de aquel terruño. Y he aquí, el meollo del asunto. Pues no sirve que en tu casa se hable la lengua particular del territorio o que hayas estudiado toda la vida en dicho idioma, hay algo más. Llámese EGA, llámese GEA o AGE, existen exámenes para que el oriundo hablante de la lengua del lugar demuestre sus conocimientos y sea certificado por un comité de sabios reconocidos por la autoridad competente. El propósito general es claro: obtener más puntos que el que no tiene ese certificado ante un concurso público, plaza u oposición en la comunidad de rigor. Una tropelía de la que hablaré un poco más tarde.

Y, mis queridas amiguitas y amiguitos, muchos de esos que han crecido en el total bilingüismo, que aman la lengua de su tierra (y en muchos casos la común) y que han cursado sus estudios en dicha lengua se ven rechazados, cateados o suspendidos por la autoridad competente cuando han de ser convalidados en su conocimiento del idioma. Y me quedo perplejo. Pienso que ese examen tiene el mismo sentido que el que le podían hacer a un castellano para verificar que su conocimiento de su lengua es lo suficientemente bueno para atender a la función pública (*). ¿Pero eso no lo acredita una formación académica básica? ¿Qué es lo que se busca realmente con ese examen? La única razón que encuentro es: enchufismo. Como antes comentaba, te examina un tribunal puesto por la autoridad pertinente (que en ocasiones lleva toda la vida democrática de un pueblo perpetrándose contra viento y marea), y dada la vinculación de estas pruebas con el enganche de por vida con la función pública todo apesta a ese “seleccionemos a los buenos, seleccionemos a los nuestros”. Para su mala suerte, siempre existirá ese excepcional caso que calla todas las bocas pues no cuenta con mácula para tacharle. Pero como hemos dicho ese es caso excepcional. Son muchos los que “sabiendo” desisten ante todos los palos que se meten en las ruedas para que no avancen. Mi consejo es siempre el mismo: sácate el “carné de los buenos” y cuando pases el corte lo tiras por el retrete. La paradoja es que lo que se busca en estas comunidades bilingües es hacer llegar esta lengua materna a toda la población y para ello se montan televisiones en la lengua, se incentivan las ediciones de libros autóctonos y se presiona en la escolarización para que esta se haga en el mayor porcentaje de casos en dicha lengua pero mucho ojito hombre de a pié pues parece que por más que hables en dicha lengua si no estás en onda con los que cortan el bacalao te vas a comer los mocos. Más no te frustres, con el tiempo serás mejor que ellos y pondrás las cosas en su lugar. Esa es al menos mi esperanza.

Y ya que hablo del tema lingüístico/comunitario no puedo ignorar una de las mayores discriminaciones que creo que se producen en este estado “justo y solidario” en el que habitamos: oposiciones en territorio bilingüe. Es curioso como todo el mundo puede optar en igualdad de condiciones a unas oposiciones que se celebran en territorio que se habla únicamente el castellano pero la cosa cambia en algunos territorios con bilingüismo donde los “españolitos” acuden lastrados pues en las plazas a las que se concursan se valora positivamente el hablar la lengua oriunda. Y, mucho ojo, que creo que es necesario difundir la lengua autóctona y que se premie al que domine ese lenguaje que probablemente sea el del nacido en esas tierras, pero eso no puede ser a costa del resto que no conoce la lengua. Como muchos sabéis mis esquemas mentales son muy simples y creo que bastaría con proporcionar a los que no sepan la lengua un curso intensivo con el consiguiente contrato de revocación si no se alcanza el nivel buscado. Me podréis llamar “naif” (viene de familia ;-)) pero pensemos que si en cada autonomía se pusiera la prueba “regional” para pasar un examen de oposición esto iba a ser un autentico desmadre. Me imagino “la prueba del chotis”, “la prueba del ajo blanco” o “la prueba de afilar la navaja” con mucho respeto para todas pues si La Comunidad de turno cree que es necesario demostrar habilidad en esa materia para ser bedel en una universidad razón política tendrá.

La lengua tiene que ser diferenciadora pero nunca excluyente. Pero parece que a falta de argumentos más sólidos, echamos manos de esta para poder demostrar una identidad particular.

(*) Aún recuerdo unos apuntes de carrera con la mayor densidad de faltas de ortografía que un hispano pueda leer por párrafo de un recién titulado profesor de alta capacidad técnica pero muy deficiente para la comunicación y, por lo visto, para la lectura.


"¿Que te parece si dejamos que estos chavales se vayan a casa el fin de semana y nos traigan un Superman?" LAAdK&C, Michael Chabon