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Home » Archives » August 2006 » La Rábita 2006

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08/16/2006: "La Rábita 2006"

music: Las Mañanitas del Rey David - Tradicional Mejicana
mood: Desencantado

Ahora que la ONCE nos machaca con su anuncio nostálgico sobre las supuestas vacaciones de los ahora treinteañeros, he tenido un encuentro con mi pasado estival del que no he salido indiferente. Volvía de nuestra escapad levantina cuando decidí hacer el recorrido de retorno por la costa. Y así al llegar a Puerto Lumbreras me desvié para Almería con un objetivo claro en mente: volver por unas horas al pueblo en el que pasé mis veranos infanto-juveniles, La Rábita. Este era un pueblecito* de pescadores, en el límite de las provincias de Almería y Granada con una playa no muy buena pero una tranquilidad impagable. Allí, de manera matemática, pasábamos la primera decena de Julio en el Hotel Las Conchas. Era aquel un hotelito de una estrella, de habitaciones gastadillas pero con vistas al mar y una cocina que no he encontrado en ningún otro negocio de hostelería. Durante aquellos siete u ocho años que pasamos nuestras vacaciones en La Rabita, el aparcar no era problema, tampoco lo era plantar la sombrilla en la playa y el ruido, ya de coches ya de chiringuitos, era nulo. No había grandes distracciones en aquel pueblo mas nuestra imaginación de niños y las excursiones a Adra, Castell de Ferro y, hasta, Almería capital y su castillo superaba cualquier expectativa. Fue en aquel pueblecito donde viví la eliminación de España del Mundial 82, aprendí a jugar al bote y al fútbol en la playa, donde hice mis primeras excursiones en barca, me escondí bajo las barcas y fui a mis primeras sesiones de cine de verano. Quedaran en mi cabeza aquellos días de finales de los setenta y principios de los ochenta como los diez mejores días de muchos veranos. Pues tienen la magia de los ojos de un niño.

Mi parada en La Rabita fue paradójica. Entre por la rambla como hacíamos antaño y salvo un edificio más o un paseo marítimo, todo parecía estar igual que lo dejé. Pero más pequeño, más rancio y, hasta cierto punto, más desdibujado. Paré frente al hotel como solía mi padre pero en segunda fila. Pasee junto a la playa y la arena, antaño ideal para hacer castillos y carreteras, me parecía una autentica basura de polvo y pedruscos. Un chiringuito amenizaba la primera línea de playa y una multitud de bañistas entraban, salían y paseaban como hormigas desorientadas. El simpático joven rabiteño daba paso a un maquinero tatuado standard con poco que aportarme. El hotel seguía en el mismo sitio y a las habitaciones donde nos solíamos alojar le faltaba una mano de pintura. Tal vez el día estaba gris o me pilló a pie cambiado pero aquello no tenía alegría. Más bien me resultó deprimente.

Tras una coca cola rápida en el chiringuito, salimos a toda pastilla. Tenía que preservar mis recuerdos como fuera.

Tal vez nunca más en mi vida vuelva a La Rábita.

* : Tecnicamente La Rabita pertence a Albuñol


"¿Que te parece si dejamos que estos chavales se vayan a casa el fin de semana y nos traigan un Superman?" LAAdK&C, Michael Chabon