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Home » Archives » August 2006 » Richard y Natasha

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08/27/2006: "Richard y Natasha"

music: Janie got a gun - Aerosmith
mood: Miedo

Para mi, la infancia es una etapa que nos marca invisiblemente de por vida. Podremos ponernos muchas fachadas en la juventud y carcasas en la madurez pero son los traumas de la infancia, tal vez por lo inexplicables, permanecen en nuestro subconsciente brotando en los momentos más insospechados. Ahora que estoy rodeado de pequeños infantes revolucionarios, he intensificado mi observación. Sus razonamientos, sus evoluciones y, sobre todo, sus silenciosas actividades, esas que son solo para ellos, con las que se entretienen y probabemente donde más aprenden, se han convertido en pequeños entretenimientos que me hacen despistarme en la lectura de un tebeo o en el argumento de una peli. Por esa razón, mi sensibilidad en los medios ante los temas que tratan sobre los infanes y sus problemas se ha desarrollado un paso más y de ahí las siguientes dos historias.

A Richard Sandrak me lo encontré una noche en Odisea. Al principio creía que era algún tipo de fake, el típoco traje que venden a los niños en el que se inflán los músculos de los abdominales para parecer Conan. Pero no, eran de verdad. Demasiado de verdad. Aquel niño, de origen ucraniano, al que sus padres - locos por el fitness y el culturismo - lo habían moldeado desde que tenía seis meses para convertirlo en un producto del circuito de cachas estadounidense. Una infancia entre gimnasios y aportes vitamínicos, proteínicos y anabolizantes. Nada de amigos de su edad, nada de colegio (su madre le daba clases en casa aunque no se bien de qué), nada de caramelos, nada de entretenimiento más allá de las pesas y los estiramientos. Es impresionante ver al niño con poco más de seis años levantando con el cuello una pesa de cinco kilos mientras se sostiene sus piernas abiertas manteniendose entre dos sillas. De circo. Este chico, que desde que era un bebe tenía las "chocolatinas" marcadas en su barriga como si de una tableta de Nestle se tratase, no es solo una exageración musculosa sino que es de una agilidad extrema. Alucinado me quedo mientras se mantiene con un solo pie sobre una pelota de baloncescto mientras levanta la otra pierna hasta llevar la rodilla a la oreja. Con nueve años llegó a conocer a su ídolo, Arnold "Terminator" S. Estaba en el climax de su carrera. Ante las dudas sobre el modelo alimenticio del padre de Arnold, su promotor los abandona y caen en picado. De ahi a los malos tratos solo en un paso y la separación de sus padres (con este en chirona) es lo siguiente. Arnold se encontraba con 11 años con su infancia completamente rota. ¿Responsabilidades de sus padres? Todas. ¿Penales? Solo los malos tratos del padre. Ningún delito en esa educación, en la explotación del niño, en la alimentación... Y aunque ahora Richard parece tener una vida más acorde con su edad, sigue arrastrando sus "costumbres" del pasado y dificil lo tiene para dejar de ser el Li'l Hercules.

Natasha desapareció un 2 de Marzo del 98. Apareció el pasado jueves, 24 de Agosto. No era la niña que se fue. Tenía dieciocho y se dudaba de que fuera quien decía que era. Su huida fue una mezcla de casualidad y lucidez. Su raptor la tenía bajo cerradura de caja fuerte, aislada del mundo y, lo peor, con el cerebro lavado por arriba y por abajo. Tiempo tuvo. La casualidad viene por el despiste de su captor o ¿tal vez sobreconfianza en su tarea de trasnformación? La lucidez en querer escapar de algo que para ella parecía ser ya su vida. Natasha huyó pero en ella están los síntomas del Síndrome de Estocolmo. No me gustaría estar en la cabeza de esa niña-mujer al que la humanidad le debe ocho años de su vida. Tal vez nunca sabremos qué llevó a Wolfgang Priklopil a raptar a una niña de 10 años y mantenerla secuestrada en una "caja" bajo su vivienda. Dicen que era muy exigente en su educacion y no hay rastros de abusos sexual, pero eso me da exactamente igual. Sabemos que el tipo era millonario, raro de cojones y que le había dicho a la muchacha que "no me pillarán vivo". Y lo ha cumplido. Suicidio en la via del tren. Ya me hubiera gustado que lo hubieran pillado. Le hubieran hecho algunas preguntas y pasara el resto de sus días en una celda de dos por dos en un atolón del pacífico. Se me pone la piel de gallina. Me estremezco al ponerme en los zapatos de los padres de la niña. Una felicidad extrema al encontrar algo de lo que en su fuero interno posiblementen pensaban que nunca más tendrían. Pero al tiempo cómo reaccionar ante una extraña con reminiscencias de su niña. Dificil aventura.

Podríamos contar mil historias más. Desde artistas de cine hasta victimas de la guerra. Son el segmento más debil de nuestra sociedad, el más maleable, y tristemente el más abandonado. Se presupone la bondad y la calidad de los padres y, tristemente, eso no es siempre así como en el caso de Richard. Y, lo peor, son una víctima fácil para "lobos feroces" y no siempre los cazadores llegan a tiempo a casa de la abuelita. Que se lo pregunten a Natasha.

Velemos por la infancia.


"¿Que te parece si dejamos que estos chavales se vayan a casa el fin de semana y nos traigan un Superman?" LAAdK&C, Michael Chabon