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11/01/2006: "En la ciudad de Halloween"
music: Esto es Halloween - Jack Skeleton Bandmood: Enlutado
Ayer tarde me decía mi tornado: "Papi, vamos a celebrar Halloween". Y con los reflejos que me caracterizan después de un gran madrugón, viaje de ida y vuelta a la capital del reino y revisión de mi futuro plofesional por enésima vez en el trimestre, respondo con naturalidad: "Y eso ¿cómo se hace?". La ingenuidad de sus cinco primaveras no le daba mucho margen de maniobra y me respondio insegura: "Pues nos disfrazamos y todo eso..". Volviendo a mis reflejos atrofiados la respuesta final fue: "Es una lástima que el disfraz te quede pequeño. Le pedimos uno nuevo a los reyes y lo celebramos el año que viene". No se si por la componente absurda de la respuesta o por que realmente no sabía lo que celebrar dio la respuesta como nueva y hasta ahora.
Detrás de esta situación está la ignorancia del aqui presente para montar una celebración de Halloween. Parto de mi formación judeo-cristiana en la que el día 1 de Noviembre es un día sacro y cierta solemnidad. No he vivido en el mundo anglosajón y no tengo esa visión de calabazas y pasteles cuando se acerca este día. Durante mi infancia y gran parte de la adolescencia, para mi el 1 de Noviembre era un día en dos partes. Hasta medio día era un paseo entre lápidas con flores recien puestas y ese silencio que a un niño le cuesta tanto mantener. La segunda parte celebrábamos el cumpleaños de mi abuelo materno, hombre entrañable donde los haya, en el que nos reuníamos toda la familia y almorzábamos en fiestas que dificilmente se volveran a recuperar. Por la tarde venía el Tío Cura y la noche nos caía en la carretera en un viaje que detestabamos los que íbamos en la trasera del coche. Ahora el día 1 de Noviembre es un "día comodín": lo mismo nos quedamos en casa dandole una vuelta a cosas pendientes que lo usamos como puente vacacional o es un puro punto de inflexión en semanas, como esta, cargada de curro por los cuatro costados. En si, no es un día especial.
Tal vez el año que viene llame a Jack Skeleton para que le prepare a mis pequeños una fiesta de Halloween como el solo sabe preparar. No es por nada, el Rey del Mal.

