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11/05/2006: "Cementerio de Cintas Olvidadas"
music: Cementerio de automóviles - 091mood: Musiconostálgico
De limpieza dominguera. Limpieza mas bien reactiva por mi parte tras una noche de jarana infantil. A mis manos llega una caja con la directiva "filtrar y tirar". Cerrada suena como una maraca de Machin. Abierta mucha música. Nada de Machin y mucho rock&roll. La caja guardaba casi media centena de cintas grabadas, las menos compradas, en los últimos veinticinco años (¡¡¡ qué se dice pronto!!!). Y se ejecuto la directiva.
Cada cinta traía un recuerdo, una imagen y, en muchas ocasiones, un sabor. La diosa Fortuna pone en mis manos el "Hero, Hero" de Judas Priest, ese disco tan olvidado de los británicos donde los disfrute lejos de sus acordes metaleros y "Diamond and Rust" se convirtió un fetiche en mi discoteca personal. Disonantes le sigue una copia de mi Cómplices y otra de Jerry Lee Lewis. Una de esas extrañas mezclas que hacían compañeros de cinta a Motorhead y The Penguins. Una serie de Siniestro, elCero, elLoco y La Frontera recuerdan aquellos mediados de los ochenta cargados de rock en español que movió mi esqueleto como nada después lo conseguiría. Juventud divino anhelo. Una cinta original del "Watermark" de Enya. "El que mas" de Obús. Un "Highway to Hell" en una BASF de 60 naranja. Cintas de marca continente con cuidadas recopilaciones de "Flor de Pasión" del 86 al 90, desgraciada y completamente inservibles. Una de Alex y Christina cargada de sentimientos pop y un "The Wall" de Pink Floyd con la que me perdía en la "música perfecta". Cuanto más viejo soy más me cuesta empatar con ciertos experimentadores sinfónicos setenteros. Algo de Leño, el primero de Rosendo, The Who, Buddy Holly, mucho doo-wop y todo lo de Accept hasta el "Rulet Russian", una cinta mágica de los Beatles y una maqueta de un amiguete de la Uni que, aun siendo mala como ella sola, me la sabia de "pe a pa". Y todo, todito, ha acabado en una bolsa para reciclar. Mucho material lo tengo desde hace tiempo en CD y el resto en mp3. Se quedaran algunas joyas perdidas en esas cintas magnéticas pero el soporte obsoleto hace inviable su almacenamiento por mas tiempo. Menos mal que los tebeos se leen de la misma manera desde hace más de cien años :-)
Pero algo he salvado: Algunas carátulas. La dedicación que he puesto en algunas carátulas es algo de lo que aun me sorprendo. Lejos de cualquier habilidad para el arte plástico, intentaba por todos los medios que las carátulas de mis cintas tuvieran un algo especial. Copiaba la tipografía de la letra del grupo (cuantas horas en el colegio machacándome con las letras de Iron Maiden), dibujaba logos y motivos del grupo (nunca fui capaz de calcar el cañón del FTATR de AC/DC), recortando las miniaturas de las carátulas de los discos que venían en el BID (antológico Boletín Informativo Discoplay, donde veía mucho y compraba poco) y ajustándolas a la carátula de la cinta para que quedase de PM ;-). Y en las carátulas no podía faltar la lista de temas. En mis primeros días de aficionado al metal era un pequeño obseso por saber que escuchaba en cada momento y aquello lo arrastré durante muchos años haciendo que copiase los títulos de un todos los temas que cabían en una cinta de noventa con letra microscópica. La obsesión paso pero en las mezclas que me hacia seguía manteniendo la costumbre. He salvado carátulas curiosas: unas del puño y letra de mi padre que demostraba un paciencia a prueba de bombas pasándome discos a cinta de música que mas bien le repelía; unas de mezclas con unas pirañas dibujadas por mi y que después vería en unas camisetas comerciales (no digo que me copiaran, solo que bebimos de las mismas fuentes); las anteriormente citadas del "Hero, hero", "Highway to Hell" y "Enya" ; una que me grabo mi hermano y a la que puso su arte y alguna otra que guardaba secretos, traumas y noches de baile sin acompañantes. He guardado también una lista de canciones. Son las canciones de una cinta muy especial que mi buen amigo GA me grabó en Noviembre del 91. 15 canciones que de alguna manera cambiaron mi vida, recuperarían y renovarían mis gustos musicales y de las que hice un símbolo del cambio en un momento en que todo a mi alrededor estaba roto. Esa lista, un papel doblado por la mitad dentro de la cinta, ha aparecido entre todas las demás y es la que me ha empujado a escribir estas líneas pues no me gustaría que quedasen sin su homenaje aquellos días sin CD o DvD en los que las canciones viajaban en cintas que se rompían, liaban y desafinaban pero a las que adoraba como símbolo de identidad.
Recuerdos sonoros de toda una vida que han quedado en formatos añejos y que, como todo lo que pasa, se recuerda con nostalgia.
PD: todavía, en gasolineras de pueblos remotos, puedes encontrar ese expositor desgastado con lo mejor de lo mejor en cinta. Y son Stereo ;-)

