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01/25/2007: "Entre Magos, Ilusionistas y Escapistas"
music: This magic moment - The Drifftersmood: Encantado
Los azares del destino o el más crudo espionje cinematográfico ha llevado a las carteleras dos peliculas de un subgenero que no se prodiga en exceso: la magia. No la magia de Harry Potter ni la de Gandalf y ni tan siquiera la de la Bruja Novata. La magia de teatros abarrotados desde finales del siglo XVIII a principios de XX. La magia de hombres entrenados en los más complejos juegos malavares, prestidigitaciones o resistencias fisica y mental. Ancestros miticos del repeinado David Copperfield que, sin tanta propaganda ni top models a sus pies, maravillaron a sus contemporaneos.
Ayer vi El Ilusionista y la semana pasada El Prestigio (me gusta bastante más que eso de El Truco Final). Dos aproximaciones muy diferentes a este mundo de magia y brillante tramposos. Cada una me dio una aproximación y con cada una disfruté de una manera distinta del arte de ilusionar, escapar y engañar al mismo tiempo.
En El Ilusionista me encantó el ambiente que conseguía tanto en localizaciones como en recreaciones de la época.
Con El Prestigió sentí la trepidación de una carrera hacia lo imposible... al que se llega al final.
El Ilusionista Edward Norton es insuperable en su papel, no por nada, es mi actor favorito en la actualidad.
Jackman y Bale me gustan y no es poco acostumbrado a las interpretaciones planas y arquetipadas de los últimos tiempos.
La magia de El Ilusionista es increiblemente real.
La de El Prestigio es maquiavelicamente maravillosa.
Michael Caine sube un escalón más en su ascenso como mito de mi pequeño cine.
Paul Giamatti me enganchó desde el primer fotograma como Inspector Uhl. Personaje e interpretación impagable. Y esa frase: "Soy hijo de un carnicero, ¿como espera que me considere amigo del futuro emperador?", más o menos.
El desenlace de El Prestigio es previsible pero muy disfrutable.
El Ilusionista me mantuvo hechizado durante todo la pelicula por lo que cuando llegó al desenlace me quede sorprendió con el final trampa, para muchos muy usado pero para mi altamente efectivo aunque solo sea para la primera vez que la ví.ç
La mágia de El Ilusionista se pierde en las calles de Praga, Viena y Budapest, en la pompa de la corte imperial austriaca y en el aspecto desastrado de Eisenheim.
Los artilugios mecánicos, las puertas falsas, el glamour de los grandes teatros y el frío de las montañas de Colorado recogen el encanto de El Prestigio y los trasladan a un espectador que salta en el tiempo como un submarinista en un mar encrespado.
Hasta la electrizante magia de Bowie se esconde en una de estas peliculas... (NoPremio para el que lo acierte y no vale pasar por la IMDB)
Como podeis ver, ambas peliculas me han cautivado. Y a la pregunta ¿cuál me ha gustado más? Con un juego de manos ha quedado oculta a los ojos del simple mortal.
PD: este post se comenzó a escribir un día 21 por la noche y hasta hoy no se ha podido cerrar... Esa es mi vida ;-(

