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04/05/2007: "Primera Paradoja Temporal"
El domingo fuimos a ver "Descubriendo a los Robinsons". La pelicula, será por que no tenía ninguna expectativa sobre ella, me gusto y bastante. Tal vez un poco trastabillada al principio y con un final predecible pero nos enganchó . La animación me pareció bastante buena, basada en unos diseños muy futuristas años 50 y la caracterización de los personajes principales tienen su gracia, cogiéndoloes cariño conforme avanza la peli. La música de Danny Elfman es, como siempre, brillante y aunque algunos temas chocan al principio al final consigue crear la ambientación que la historia va requiriendo. La recomiendo pero con la premisa: no esperes nada especial de ella.
Fuimos con la pequeña Tornado que disfrutó de lo lindo. Estuvo muy atenta durante toda la peli y hasta en los momentos de más desconcierto sus comentarios eran coherentes y alineados. Todo iba bien hasta que se produjo una paradoja temporal sobre la que no entraré en detalles para no reventar la peli. Lo cierto es que aquella situación donde presente, pasado y futuro entraban en una cocktelera dando sentido a la pelicula desde el punto de vista de un adulto, rompió el hilo argumental de mi pequeña tornado, cuestionando la relación y existencia de todos los personajes durante unos minutos. Poco a poco fui explicándole los fundamentos de la situación y, ayudado por la evolución del argumento, las cosas fueron tomando coherencia en su avispado cerebrito. Después de salir de la sala, todavía comentábamos las situaciones que se habían producido, y lo más interesante, las que se hubieran podido producir si el argumento hubiera ido por un sitio u otro.
Toda aquella situación me recordó a cómo viví ese clasico de los ochenta: "El final de la cuenta atrás". Mi padre nos llevó al cine y durante toda la película estuve dándole vueltas a cómo el Nimitz, aquel moderno portaviones, podría haber cambiado el curso de la Segunda Guerra Mundial. La paradoja del desenlace me encantó y ese momento del atraque del gran barco en el puerto con sus "compañeros" esperando esta en una pestaña de mi cerebro junto con la huida de la comisaría de Kaiser Zosé o a la sheriff Marge Gunderson recorriendo los campos nevados de Minessotta. Yo tenía nueve o diez años entonces, Tornado va a cumplir seis, y eso se nota. Para ella el tiempo es algo que pasa y llega y ponerlo en orden tiene un precio que pagamos gustosamente respondiendo a sus supuestos y disfrutando de ver como su cabeza va tejiendo las estructuras temporales que tal vez yo con su edad tenía ni la más minima consciencia.
La teoría de la evolución se materializa ante mis ojos y veo el salto cualitativo de la siguiente generación.

