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05/15/2007: "THE CULT: LIVE OR DIE"
music: Sun King - The Cultmood: Directo/Live
Mi buen amigo G. me mandaba un mensaje corto esta mañana: "Voy a comprar la entrada de The Cult, te compro una?". Tardé dos milisegundo en darle un telefonazo y confirmar de una puñetera vez por todas que estaré bailando con los riffs de "Fire Woman" el 30 de Junio en Madrid. Es una deuda que en casa saben que tengo que pagar. No puedo presumir de ser un genuino seguidor ochentero de la banda. Aunque conocia algunas canciones, realmente la conocí en el 91 en pleno lanzamiento del Ceremony. Y puede ser que fuese esa perspectiva que dan los cuatro discos anteriores (sin contar los de Southern Death Cult) los que me hicieran apreciar a un grupo que variaba (pues la palabra evolución me parece demasiado determinante) de sonido, imagen y temática álbum tras álbum pero que mantenía una personalidad propia y unas señas de identidad a un nivel que pocas bandas en ese momento (y menos aún en la actualidad) podían soñar. Me enganché, me superenganché y de rarities, DVDs, cajas recopilatorias, algún que otro libro y toda clase de bootlegs tengo la casa llena (y algun que otro superposter enrollado esperando a que Torando o Huracán descubran este sonido que seguro los hace bailar. Son mi sangre). Pero me faltaba una cosa: verlos en directo.
Suele pasarme. Los mismo me ocurre con los ACDC (aunque sin Bon Scott creo que no iré nunca a verlos ;-)) o con Weezer y sus escasisimos conciertos en España. Es una pequeña maldición que me persigue y me secuestra cuando vienen esos grupos que tienen espacio privado en mi pequeño corazón musical. Esta vez parece que, llueva, nieve o truene, cosa que en Junio veo complicada, estaré en Madrid. Y dará igual que Astbury se quede medio afonico o que Duffy se cabree con el tio del sonido, que toquen la mitad de las canciones que más me gustan o que se arranquen por Tomatito, el hecho es que habré cumplido con un pequeño debito de esos que a uno se les va quedando en el tintero y cuando llega a los cuarenta es una frustración irreconciliable con su madurez.
Y allí estaremos los hijos del Rey Sol bailando al ritmo de La Bruja mientras la Flor Salvaje deja que el Pequeño Salvaje la lleve hacia el Oeste...
Gracias G, te debo una más y van millones.
PD1: Aunque pasen los años tendré siempre mis cuatro partes: una parte de Rocker, otra de Raver, otra de Lover y, como no, la de Sinner.
PD2: Y por Europa giran con The Who... que penita no haber hecho el dos por uno ;-)

