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11/26/2007: "Compilación Musical Casera"
music: Crazy - Gnarls Barkley (dedicado a Obi Willy y a la armonía)mood: Selectivo
En mi prehistoria, cuando aun era un proyecto por viabilizar, ya me encantaba hacer "mezclas". No eran las mezclas que conocemos hoy en día que los DJ montán en sus supermesas de mezclas y que te hacen bailar La Macarena a ritmo de Nirvana. Aquellas mezclas eran una consecución de canciones de distintos autores grabadas desde delicados vinilos y que buscaban "enganchar" una detrás de otra intentando que no se notara el salto de canción o que el cambio fuera tan radical que te dejara en fuera de juego. No tuve nunca los gitanales suficientes para hacer "scratches" ni majaronadas por el estilo pues el tocadiscos era familiar y si me lo llevaba por delante tenía que rendir cuentas a la autoridad competente. Aquellas mezclas tenían siempre un tema, tendencia o estado de animo que seleccionaba, depuraba y, muy importante, ordenaba los temas para que la compilación fuese perfecta. A bote pronto recuerdo una cinta con los mejores temas de los AC/DC de Bon Scott, las cintas de cumpleaños de Dr.Z, alguna que otra cinta de enamorado que si pudiera recuperaría para verme en el espejo de hace un par de décadas. Y sobre todas el "Sad Songs for a Solitary Summers" del 97 que fue compañera inseparable de viajes, aventuras, desencuentros y sueños. Tal vez mi fetichismo me llevaba a pensar que teniendo aquella cinta cerca de un casete no habría momento que no pudiera superar con los temas que allí recogí.
Cuando llegó la grabación de CD, era tal la cantidad de música que se podía meter en un CD que mi principal objetivo era "rellenarlos" bien para aprovechar hasta la última micra de pista y enchufarme discografías completas sin pestañear como nunca antes podría haber soñado. Hacía algunas mezclas menores con varios autores sobre un tema o metía en plan volcado una serie de temas que me gustaban o simplemente no conocía y me los llevaba al curro, coche o reproductor al alcance de mi mano. Pero le faltaba ese puntito de cariño, cuidado y, por qué no, arte que una buena mezcla se merece. Desde hace unos días estoy planeando una compilación que reúne temas de autores de diferentes estilos, épocas, lenguas y raíces que por alguna razón me tocan la fibra sensible. No es una tarea facil. No quiero un CD con 2000 canciones ordenadas que seguro se convierte en algo muy impersonal y después no eres capaz de coger el feeling pues escuchas solo las diez primeras. Tiene que ser algo cuidado, con ritmos que marquen y rompan buscando esa armonía que trae el caos y con las letras localizadas en unos determinados parámetros que den coherencia semática a la obra. Me la imagino con la banda sonora de una película de corte intimista, tal vez, por que si para alguien tiene sentido la selección, el orden y la temática es para los pocos que estén en ese momento en una longitud de onda similar a la mía. Es decir: yo y algún loco que habla con la Luna.
Otro proyecto más para la fábrica de sueños suicidas de El Escapista. ¿Tendrá fecha de salida? Antes de terminar el año fijo.

