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04/23/2009: "Comadres"
music: Donde lo guardo - Conchitamood: Espera
- Anastasia es una ignorante. Padece de idiotez.
- Ya lo sabes, desde chiquita ella siempre fue así.
- ¿Y sabes lo peor? Se cree muy viva porque su marido trabaja controlando las cajas en una cadena de supers
- Pero si era medio lelo.
- Pues ahora gana mucha plata y tienen buen carro
- Pues que se paseen bien.
- Eso dice mi Ricardito
- ¿Sigue en el paro?
- Sigue
- ¡Qué desgracia!
- Y está acabado: lo dejó la novia
- ¿La Clara?
- La misma que al final nos ha salida oscurita.
- No me digas...
- Con uno de la Kenia.
- La madre que la parió. Sin vergüenza.
- Menos mal que mi Ricardo tenía la casa a su nombre
- Menos mal. ¿Pero la compraron juntos?
- Si pero la que se marcha sin papel...
-Desde luego. Con esa casa tan buena seguro que le sale novia pronto.
- No me lo tienes que decir. Elegimos los muebles mi hermana Carla y yo.
- Con el buen gusto que tenéis.
- Y el dinerito que nos hemos gastado. No sabes bien todo lo que hemos pateado.
- Me lo imagino
- Ni de lejos.
- Pues eso.
- Y así estamos Merceditas, apesar de todas las desgracias, estamos bien.
- Se te ve bien. ¿Ningún achaque de lo tuyo?
- Nada. Limpia. La última vez que fuimos al hospitalillo fue cuando llevamos al padre de Gaudito
- Ese si que es un fenómeno.
- Pues se ha caído y lleva meses que no es nadie. Todo se lo tiene que hacer el. Ya lo sabes: su mujer es medio tonta
- Ya lo ves: todas las tontas tienen suerte. ¿Te acuerdas de pibe?
-¡¡ Cómo era ese hombre !! ¡¡ Qué porte !!
- ¡¡ Qué presencia !!
- ¡¡ Qué maneras !! ¡¡ Qué sonrisa !!
- Claudita cómo te pierde ese hombre. Todavía me acuerdo de aquella tarde...
- Me perdía, nena, me perdía. Y el pasado no vuelve nunca y esos recuedos son en blanco y negro. Además está hecho un alfeñique. Para cuidar viejos, ya cuido al mío.
- No te he querido preguntar...
- Está igual. Ni se va ni se quiere quedar. Nos jode todo el día con sus dolores y ya no me preocupo si toma seis o siete rogilones cada día. Para él.
- ¿Pero sigue escribiendo?
- El jodio sigue escribiendo. Y más aun. Ya no le entiendo casi nada y tampoco quiero entender.
- ¿Si?
- Lo último que le leí no me gustó. Era una de esas fantasias suyas de juventud que no se la cree ni el. Amores perdidos y peleas de bar.
- Pero tu ya lo conociste hecho
- Hecho si pero no muy derecho. Si no es por mi tío que lo mete en los hierros, ese acaba en una taberna debajo del mostrador con la boca abierta a ver si pilla el goteo.
- No era mal mozo
- Pero no era bueno tampoco. Ya ves, se me acercó con la guardia baja y cuando menos me lo esperaba ya venía Albertito en la panza y el cabrón no me dejó descansar para traer a Renatina.
- Era aquella época
- Era ese trasto... de hombre. Llevo años pensando que nunca fuimos realmente felices.
- Nos pasa a todas. A ver si algún día me traes algo de aquello que escribía hace quince o veinte años de amores y de guerras. Me gustaban horrores...
- Ya te buscaré algo. El día menos pensado le meto fuego a todo y limpio dos repisas
-Tráemelo, yo os lo guardo.
- Te tomo la palabra.
- Me marcho que se me hace tarde
- Pero si nadie te espera
- Precisamente por eso, tengo mis costumbres que no tengo por que perder.
- Chiau chiau
- Ciao, Claudita, ciao.

