Adios Stevie
music: See you later Alligator - Bill Halley
mood: DespedidaEnFalso.
Acabo de terminar de leer "La Muerte del Capitán America". Estoy muy lejos de aquellos comics Marvel con los que disfruté en decadas precedentes y donde descubría algunos de mis autores favoritos que, dicho sea de paso, ya no trabajan para esa editorial. Como la de Superman en su día, el tufo marketiniano de un evento de este tipo te ahoga. Los que llevamos leyendo tebeos en los últimos treinta años sabemos perfectamente que nadie está realmente muerto por mucho que lo publiquen a bombo y platillo. Aunque representen arquetipos, el lector se encariña de aspectos tan "intrascendentes" como la identidad secreta o de los usos y costumbres del original. Yo soy de esos. Para mi, sin ser el mayor seguidor del portador del escudo, Capitan America es sinónimo de Steve Rogers y Steve Rogers era sinónimo del Capitán América. Lejos del tópico que muchos no-lectores pueden haberse construido alrededor de la figura del Capitán, ha sido uno de los personajes con historias más polémicas contra el sistema americano, sus tejemanejes y lo que la libertad significaba para los pueblos. En estos días de elecciones me viene a la cabeza un episodio de John Byrne en el que el Capi se presentaba a presidente de USA y en el último momento, dándose cuenta de la situación, descarta su presentación para frustración de sus seguidores... Los episodios tras el 11-S también están llenos de "preguntas al sistema" y revisión de las consecuencias del magnicidio. No quiero con esto decir que todas las aventuras del Capitán América hayan sido magníficas ni críticas con lo americano pero si queel personaje ha estado marcado, creo que negativamente, por un cliché excesivamente conservador que el lector de sus historias puede fácilmente desmentir.
Y vuelvo al principio. El Capitán América muere. De un balazo. Algo bastante sorprendente después de haber pasado por la II Guerra Mundial e infinidad de escaramuzas de peligro sustancialmente mayor al que supuestamente corría en el momento que lo matan. Es una muerte rápida, con una carga dramática justa. Completamente paradójica pues lo matan cuando lo llevan arrestado a un tribunal para que declare tras los acontecimientos de una saga, Civil War de la que no tengo el gusto de leer aún y creo que puede que nunca, en la que Steve Rogers se posiciona en el bando de los rebeldes, los que no acatan las órdenes del gobierno de USA. Las seis historias, cada una perteneciente a la colección de un y que Panini ha recogido en un tomo junto con el prologo, que siguen a la muerte trascurren entre la noche y la mañana siguiente a la muerte. Son diferentes perspectivas de la perdida organizadas, según la propuesta de J.M. Straczinsky, siguiendo los estados de una pérdida: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Los que no los "conocen" de primera mano os resumo: supuestamente ante una situación de pérdida (casi de cualquier tipo), el ser humano tiende a pasar por estos estados hasta llegar a aceptar la situación y poder continuar con su vida(*). La adaptación de esas etapas a la muerte de uno de los íconos del universo Marvel no me ha parecido excesivamente acertada. Tal vez por que algunos de los personajes elegidos, Lobezno o Spiderman, no los asocio con el Capi, tal vez por que el narrador de toda la historia, el irregular Jeph Loeb, no sabe dotar las historias de personalidad propia al tiempo que mantiene la coherencia respecto a la narración general. Ha habido momentos infumables en el tomo y otros que realmente me han llegado (el capitulo en la colección del Capitán America y el Iron Man han sido muy buenos, tengo que reconocer). El apartado artístico es paralelo al narrativo y destaco los capítulos ilustrados por Romita y Cassaday, el resto cumplen sin más.
Lo peor de la historia, aunque hay algunas cosas muy mal hechas, es un falso tufo intimista que desprenden en general los personajes que más allá de forzado resulta patético. Y es que las cosas tienen sentido en un determinado contexto y con unas determinadas circunstancias y encontrarse a Lobezno y a Spiderman, con sus trajes reglamentarios en un típico tejado mientras llovizna, discutiendo sobre el impacto de la muerte del Capi es infumable.
Lo mejor la charla de un "resucitado" Ojo de Halcón con Iron Man. Ahí si que había realmente "chicha" de la que te estremece ligeramente.
Lo esperable es que Steve vuelva milagrosamente en año y medio cuando la mayor crisis en la historia de Marvel vuelva a rondar nuestras cabezas.
Por cierto, ¿dónde estaba Thor?... Vuelvo a recordar por que dejé de comprar Marvel como antes.
Nota (*): Hace un año que pasé por una situación profesional que me la plantearon de esta manera y sinceramente no pasé por todos los estados ni seguí el orden que me indicaban que ocurriría.
El Escapista, 01.26.08 @ 01:30 PM CST [link]